Peligro y Oportunidad

He leído que el ideograma chino que significa pánico es la combinación de los caracteres de peligro y oportunidad.

Me parece muy adecuado recordarlo en estos momentos en que los mercados se muestran extremadamente volátiles y cambiantes. Los estados de ánimo van de euforia a pesimismo en el transcurso del día y la mayoría de los inversores están pendientes de lo que dice o deja de decir el Sr. Henry M. Paulson. Un minuto después imaginan como impactarán esos anuncios en las acciones que componen su cartera.

Para los jugadores que toman la bolsa como si se tratara de suerte y de “acertar” en la compra de una acción, evidentemente estos días pueden significar peligro. Pero para el inversor que compra una acción basado en un cuidadoso examen fundamental y que escogió la empresa por su valor y por su capacidad de generar ganancias futuras, estos momentos de volatilidad significan oportunidades.

Muchas veces se observa que excelentes compañías que tienen un historial ejemplar y sus balances muestran ventas y ganancias que aumentan trimestre a trimestre, son castigadas en exceso por el mercado y se encuentran sumamente sobrevendidas. Es allí cuando deberíamos ver la oportunidad y actuar en consecuencia.

En lo que va del año 2008 tanto el Dow como el Nasdaq han mostrado mucha volatilidad, estupendas compañías incluso algunas “Blue Chips” se encuentran cerca de su mínimo de 52 semanas, con la ayuda de la baja de las tasas de interés y cuando se insinúe una reactivación de la economía estadounidense, estas empresas sin duda serán beneficiadas por el mercado.

Hoy recordamos el derrumbe de las acciones inmobiliarios del año pasado y como animales fascinados por un hipnotizador, vemos pasar inmóviles algunas oportunidades frente a nosotros por que recordamos el peligro. Si hicimos correctamente nuestra investigación y estudio, este debería ser nuestro momento de oportunidad.

El General y Filósofo Chino Wang Yang Ming (1472 – 1529), escribió en un libro sobre estrategia militar que: saber y no actuar, es no saber.

¿Y Usted que ve? ¿Peligro u Oportunidad?

saludos:

Juan Dominguez

Utilización de medias móviles

Una media móvil, tal como su nombre indica, es una media sobre un conjunto de valores (precios, volúmenes…) que tiene la particularidad que su cálculo se efectúa sobre un número concreto de datos (n días) que marcan el periodo. A medida que se incorpora un nuevo dato desaparece el primero, para mantener siempre este periodo de cálculo.

 

Hay que resaltar en primer lugar que una media no anticipa nada, es un indicador seguidor, no líder. Con las formaciones de precios chartistas podríamos predecir el comportamiento futuro de los precios; con las medias lo que se consigue es seguir la pista de la tendencia. Es decir, el cambio de tendencia ya ha tenido lugar y posteriormente la media reacciona y lo confirma.

 

Con una media se obtiene una suavización de los precios, lo que permite disminuir “el ruido” y tener una visión más clara de la dirección de los precios, eso sí, a costa de retrasar la actuación del mercado. Este retraso y la suavización se acentúan al incrementar los periodos de cálculo de las medias: en algunos mercados y situaciones se deberá trabajar con períodos

muy cortos para seguir muy de cerca el precio.

 

Las medias móviles se construyen con diversos datos. El cálculo se realiza principalmente con los precios de cierre, pero hay quien utiliza los máximos y mínimos del día para trazar medias móviles adicionales, o también se suma el cierre, el máximo y el mínimo y se dividen por tres y al resultado se le aplica la media. El cálculo mas común es el primero. También es posible aplicar las medias móviles a otros casos, como el volumen de contratación de acciones, e incluso a otros indicadores.

 

Esta media móvil simple tiene dos posibles críticas o defectos. El primero es que sólo tiene en cuenta un periodo determinado de las cotizaciones y no considera todas las cotizaciones anteriores. Y el segundo defecto es que asigna la misma importancia a todas las cotizaciones del periodo, mientras que algunos analistas opinan que hay que dar mayor importancia a las

últimas cotizaciones.

 

Un intento de solventar el problema de la importancia de los últimos cambios es la utilización de una media móvil ponderada; otra opción es la media móvil triangular que consiste en asignar la ponderación dando mayor peso a la cotización central del periodo de tiempo elegido e ir disminuyendo simétricamente esta ponderación hacia los extremos del periodo.

 

Con este tipo de medias se ha salvado una de las críticas que se hacían a la media móvil simple, pero todavía se calculan sobre un periodo concreto de datos.

 

La media móvil exponencial intenta resolver los dos “defectos” encontrados en la media móvil simple, ya que es una media que pondera los datos que la componen y tiene en cuenta todos los datos disponibles del valor que intervienen en el cálculo.

 

(Amigos: omito el incluir fórmulas de cálculo por no extenderme mucho con el artículo y porque considero que con la utilización de nuestros ordenadores no es necesario calcularlas a mano)

 

Después de encontrar una media móvil a la que se han corregido todos los “defectos” encontrados en la media móvil simple, parecerá que ésta es la que mejores resultados debería proporcionar y es la única que se tendría que utilizar. Sin embargo, esto no ha podido ser demostrado, a pesar de la gran cantidad de estudios que se han realizado con ordenadores y procesos de optimización. Se ha llegado a la conclusión de que para determinados

valores sí que ha podido ser así, pero para otros el mejor comportamiento se ha obtenido utilizando medias móviles ponderadas y para otros medias móviles simples. Y con otros valores es mejor utilizar combinaciones de ambas, como tácticas de inversión. Al final amigo deberás ser tú el que deba decidir, con tu experiencia y conocimiento de los valores, cuál es el

tipo conveniente para cada caso.

 

¿cuales son las técnicas y métodos operativos?. La primera empleada es la utilización de una única media móvil para generar señales de compra/venta.

Esta media móvil puede ser de cualquier tipo de las mencionadas anteriormente. Se calcula con el cierre del día y se traza en el mismo gráfico de cierre del valor. En este caso, la señal de compra aparecerá cuando los precios se muevan por encima de la media y la señal de venta cuando la corten hacia abajo.

 

Para evitar señales falsas hay operadores que esperan a que la media tenga la misma dirección que el cruce del precio para confirmar la señal y actuar en consecuencia.

 

Después de tomar la primera decisión de cuál debe ser el tipo de media con el que trabajaremos, tenemos que determinar todavía un nuevo parámetro, más importante si cabe que el anterior: el periodo de la media.

 

El periodo de la media con el que trabajar depende de varios factores que desgraciadamente no siguen unas reglas definidas fijas y válidas para todos los casos.

 

Recordemos que son indicadores seguidores de tendencia, no líderes. Por lo tanto, van retrasadas, y en función del periodo van con más o menos retraso.

 

Utilizar una media a muy corto plazo, entre 4 y 10 días, presenta la ventaja que el precio es seguido muy de cerca por la media y por lo tanto esto generará muchos cruces. Esto puede llevar a estar continuamente efectuando operaciones con señales falsas con un alto coste de comisiones, aunque cuando se entre en una buena tendencia ésta se cogerá prácticamente

desde el principio y se obtendrán muy buenos beneficios. La solución en estos casos es encontrar un periodo de compromiso en el que la media siga los precios bastante de cerca, es decir sea lo suficiente sensible, y a la vez no esté demasiado afectada por el ruido aleatorio de los precios.

 

Si nuestra estrategia es a muy corto plazo deberemos utilizar una media de periodo corto. Si, por el contrario, nuestra estrategia es a medio y largo plazo es más conveniente la utilización de una media de mayor periodo.

 

En un mercado que esté con un rango de precios amplio, pero moviéndose lateralmente, será mejor utilizar medias cortas, ya que permitirán aprovechar más favorablemente las oscilaciones. En cambio, cuando el mercado se halle con una tendencia bien definida, la mejor estrategia es utilizar medias de periodo medio o largo, ya que con ellas se sigue el precio más de lejos y permiten continuar en la tendencia aunque haya correcciones menores en la misma que con una media corta nos harían abandonar.

 

Para evitar la excesiva operatividad que se produce con las señales falsas que provocan las medias de periodo corto, se emplean técnicas de filtro de señal.

 

Una de estas técnicas requiere que el precio cruce la media en un determinado porcentaje para dar validez a la señal. El problema aquí es determinar también el porcentaje válido: uno muy cercano seguirá provocando señales falsas y otro muy alejado hará perder oportunidades de inversión.

 

Otra técnica empleada por algunos operadores es que el cruce del precio sobre la media se produzca en toda la gama de precios del día, es decir, la media trazada sobre un gráfico de barras debe quedar por debajo del mínimo del día (señal válida de compra) o por encima del máximo del día (señal válida de venta)

 

Otra técnica consiste en trazar la misma media con el mismo periodo pero tomando como datos el máximo y el mínimo del intervalo de precios, con lo cual se obtiene una banda y la perforación de los límites de la misma es lo que proporciona la señal válida.

 

Un filtro similar al anterior es el que crea bandas de volatilidad o porcentaje sobre la media trazada. Proporciona las señales cuando se cortan estas bandas. Este filtro también puede ser utilizado como canal de operación si tiene la suficiente anchura para ser rentable.

 

También es posible utilizar filtros de tiempo, como, por ejemplo, esperar de dos a tres días para dar validez a la señal, ya que la mayoría de indicaciones falsas se corrigen en este intervalo de tiempo.

 

Una solución posible para la estrategia de utilizar medias móviles sería la utilización conjunta de más de una de ellas. Esto da lugar a un nuevo conjunto de métodos y técnicas que tienen como base estas medias móviles.

 

El método que más se utiliza es el cruce de dos medias móviles simples de distinto periodo, una corta y una larga. También hay métodos que utilizan tres medias móviles, pero su interpretación es prácticamente la misma.

 

El tipo de medias que se pueden utilizar también es variable, pueden ser las dos o tres simples, ponderadas o exponenciales, o bien combinaciones de los distintos tipos. Sea cual sea la técnica empleada, la forma de presentarse las señales y actuar es la misma, la determinación dependerá como siempre de la experiencia de cada cual.

 

Hay dos métodos que ponen en práctica este tipo de técnicas de utilización de varias medias. El primer método es el cruce doble. En este método se emplean dos medias de distintos periodos, una larga de más de 20 días, y otra corta de menos de 15 días. Aunque estos periodos son meramente indicativos puede utilizarse cualquiera siempre y cuando tengan una

separación en el periodo entre ambas medias. En el método de cruce doble se producen las señales de venta cuando la media corta cruza hacia abajo la media larga. La señal de compra se produce cuando la media corta cruza hacia arriba la media larga.

 

Este método permite estar siempre en el mercado ya sea en una posición larga, compradora, o en una posición corta o vendedora.

 

Las señales que produce están un poco retrasadas respecto a la utilización de una única media, pero se reducen de forma muy considerable las señales falsas que se producen.

 

El otro método que se puede utilizar con las dos medias simultáneas consiste en utilizarlas de filtro, de manera que no se tomará la posición hasta que el precio del valor no esté por encima o por debajo, según el caso, de ambas medias.

 

La utilización de tres medias en lugar de dos permite tomar posiciones intermedias en la espera del tercer cruce, y reforzar posiciones en situaciones de correcciones menores detectadas en las cercanías de las dos medias más cortas. Los periodos que se toman en las tres medias suelen estar entre 5, 13 y 21 días.

 

La aplicación de las estrategias y métodos con medias móviles es extensible a cualquier mercado y valor.

 

Estos métodos también se aplican a cualquier tipo de análisis temporal, ya sea con datos de tipo diario, semanal o mensual. Con plazos semanales y mensuales los plazos de las medias tienden a acortarse.

 

En fin las estrategias de inversión disciplinadas que utilizan las medias móviles son la aproximación más sencilla y efectiva que se ha encontrado hasta ahora en el Análisis Técnico. Un correcto y disciplinado uso de las mismas nos proporcionará incrementos notables en nuestros resultados de inversión.

Lehman Brothers entra en quiebra, Bank of America compra Merrill Lynch

Wall Street no volverá a ser el mismo después de la banca rota de Lehman Brothers y que el Bank of America decidiera comprar Merrill Lynch & Co, otra empresa con problemas financieros es otro absurdo.
Aunque JPMorganChase se metió en la adquisición de Bear Stearns, cuando se derrumbó hace unos meses, los analistas dicen que tienen pocas esperanzas de un rescate similar para Lehman.
Actualmente hay un banco en Inglaterra que está tratando de comprar unas divisiones de Lehman Brothers pero no su totalidad. Lehman cuenta con miles de profesionales no sólo los banqueros si no también especialistas en tecnología que es probable que tengan dificultad para encontrar puestos de trabajo en consonancia con las funciones que dejaron atrás a Lehman. En el futuro previsible, cada vez hay menos puestos de trabajo de corretaje por ahí y la competencia para aquellos puestos que quedan es más intensa.
Lehman evadió preguntas de la prensa sobre la quiebra y sus efectos sobre los empleados, pero las pruebas se notaron de diversas maneras como cuando los empleados cargando sus pertenencias en cajitas salieron en grupos de las oficinas de Lehman en Nueva York y otros lugares alrededor del mundo.
Yo personalmente me siento muy triste pues mi primer trabajo en Wall Street fue en Lehman Brothers. Fue un trabajo temporal por seis meses pero esa experiencia me sirvió para conseguir otros trabajos en otras entidades financieras. Me acuerdo muy bien una situación parecida no tan denigrante cuando Credit Swiss un banco gigante hizo un MERGE o se junto con otro banco. La cara de todos los analistas en mi división fue… ¿Y ahora que vamos hacer? Claro yo como era uno de los mas nuevos (2 años) estuve en el primer grupo en salir pues cuando hay adquisiciones nuestro departamento de investigación éramos 6 y después del negocio se convirtió en 15, 15 analistas evaluando e investigando las mismas acciones. Y para colmo todos éramos de Fixed Income Emerging Market LATAM que significa que el numero de compañías a investigar es bien bien reducido. Mi situación no fue tan critica; mi jefe me dio tres meses para que buscara trabajo (literalmente medio día lo dedicaba a eso) y también al final me dieron otros seis meses de pago… Eso realmente fue un privilegio.
El otro problema que se presenta cuando un banco de inversión se va a la quiebra es que ellos son grandes inversores en tecnologías de la información y las telecomunicaciones. Los bancos de inversión son los que ponen la plata y este sector dependerá en gran medida para competir en los sistemas de interconexión ultra-rápido de comercio electrónico.
Lehman invirtió $921 millones de dólares en tecnología y comunicaciones en 2008, un aumento de $ 834 millones del mismo período de 2007. Lehman es muy respetado y su CTO, Hari Gopalkrisnan, se ha ganado aplausos de innovación tecnológica.
Lehman fue bien conocido por su renta fija, o venta y transacción de bonos, pero hoy en día hay menos operaciones de comercio de bonos, con lo que la perspectiva para el empleo en este sector de renta fija en banca será mas difícil.
Las perspectivas de Merrill Lynch, que han de ser adquirida por Bank of America por aproximadamente US $ 50 millones, parece más brillante. Claramente hay sinergia entre Merrill y Bank of America, que debería manifestarse en tecnologías de la información, así como otras áreas de negocio.
Merrill Lynch tiene quizás el mayor presupuesto de IT de todos los bancos de inversión, gasto cerca de $ 4 mil millones anuales en tecnología durante los últimos años. Un registro SEC de julio, el último disponible, Merrill Lynch muestra presupuestado $ 1.12 millones para las comunicaciones y la tecnología para los seis meses que terminó el 27 de junio hasta de $ 961 millones para el mismo período del año anterior.
Ahora, ¿que debemos hacer los inversionistas cuando tenemos un portafolio metido todo en fondos de inversión o en su sistema de pensión? Abrir los ojos y sacar el dinero del sector bancario, tal como lo recomendamos en diciembre del 2007. Apenas ahora que estamos tocando fondo es que estamos recomendando de nuevo entrar, y no en cualquier banco. Sola y únicamente en banco de inversión masiva. En la última alerta recomendamos a nuestros lectores entrar a invertir en un banco que es el mas sólido de todos y donde la gente va a empezar a invertir inmediatamente. Un banco que esta cuatro veces mas barato que su precio hace un año.
Por ahora este alejado de los bancos o las instituciones financieras. Si puede poner sus ahorros y conviértalos en oro o platimun metales que mantendrán su apreciación en tiempos de crisis. Si no quiere hacerlo, por lo menos ponga el 25% de sus ahorros en CD, bonos del estado.

Oro anota mayor subida

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La relación entre los precios del físico y los mercados a futuro

        El concepto de la base

 

 

La relación entre los precios del físico y los mercados a futuro para el mismo bien, está sujeta a cambios constantes, algunos de índole estacional y otros al comportamiento de mercados específicos, como es el caso de algunos productos donde en determinada época del año se tiene una sobreoferta considerable.

El factor clima juega un papel importante en el cambio de estos precios.

La localización geográfica de las zonas de producción donde hay sobreoferta es también un elemento muy importante a considerar.

Todos esos factores afectan el mercado de físicos y el de futuros de manera diferente.

Las variaciones en el costo de transporte debido a la localización geográfica, es ciertamente el factor más importante para que los precios de físicos difieran de un lugar a otro.

 

La diferencia entre precios de contado y de futuros.

Los precios de futuros son cotizaciones de un determinado producto

con una calidad específica y un lugar y tiempo específicos de entrega.

Todas estas condiciones se encuentran establecidas en el contrato de futuros.

Las fechas de entrega se realizan en ciertos días del mes en cuestión. Una entrega fuera de lugar o fuera de tiempo es sujeta a descuentos en el precio.

Esas diferencias en el precio de hecho existen y son atribuibles principalmente a los costos de transporte o almacenamiento.

El número de precios posibles es prácticamente ilimitado.

La localización geográfica no es el único factor que afecta a la base, ya que también se toma en cuenta la calidad del grano, los servicios de certificación, manejo del grano, servicios de maniobras, servicios aduanales y algunos otros que normalmente hacen diferir el precio del productor Estas variables determinan el alza o la baja del precio.

Los precios de contado y de futuro usualmente se mueven en la misma dirección, pero no siempre.

Los factores de oferta/demanda que repercuten en los mercados de futuros generalmente tienen un impacto similar en los precios de contado locales.

                                                                                 

 

También es posible incluso que los precios de futuros y de contado se muevan en forma opuesta. Por ejemplo, cuando se notifica que la demanda de maíz a nivel mundial se debilita, esto ocasiona una baja en el mercado de futuros pero si la demanda del grano que requiere un procesador o un criador de ganado es muy fuerte, el precio local

inminentemente tendrá que subir.

 

La Medición de la Base.

La base es la proporción en la que, en cierto momento, el precio de contado de un producto está por arriba o por abajo del precio del contrato más cercano en el mercado de futuros.

Por ejemplo, supongamos que cierto día el contrato en la bolsa de futuros de Chicago (CBOT) con vencimiento en marzo esta en $2.10 dólares por bushel y el precio del mercado de físicos (punto de entrega) en Culver, Indiana (población cercana a Chicago) es de 1.80 dólares por bushel.

En este caso, la base de Culver está 30 centavos de dólar por bushel por debajo de Chicago.

 

Existen dos componentes fundamentales de la base:

 

El primero es el diferencial entre el precio local y el precio en el

punto de entrega especificado en el contrato de futuros.

Esta diferencia se debe principalmente a los costos de transporte.

El segundo componente se calcula al indicar la proporción (por arriba

o por debajo) entre el precio de contado y el precio de futuro.

 Esta última diferencia se puede atribuir a diferentes factores: el costo de

almacenamiento (con intereses y seguro), maniobras de carga y

descarga, el margen de utilidad del productor y la disponibilidad del

producto.

 

Precio físico- precio del futuro = base.

Si tomamos como referencia el precio de futuros de $2.10 dls/bu, y

el precio de contado en el lugar de entrega fijado por la CBOT $2.04

dls/bu, la diferencia entre el primero y el segundo es básicamente el

costo del transporte.

Mientras que la diferencia entre el primer

precio $2.10 dls/bu y el precio local en Localville de $1.80 dls/bu

refleja los costos de almacenaje, maniobras, etc., ejemplificando los

dos componentes antes mencionados.

 

 

 

Las fluctuaciones de la base.

El precio de contado del punto de entrega a futuro está determinado por la competencia entre un gran número de compradores y vendedores.

Procesadores, comerciantes, exportadores y ganaderos están demandando grano para entrega inmediata.

Si la demanda es fuerte y/o la oferta es limitada, los compradores harán lo que puedan para que el grano que se ofrece en ese momento sea de su propiedad.

La resultante será un mercado de contado fuerte que conllevará a precios por arriba del precio de futuro, lo cual fortalecerá la base.

Por otro lado si la demanda de maíz baja, los precios de contado bajarán en relación con el mercado de futuros, el resultado: se debilita la base.

 

                                     

 

 

La tendencia que tiene la base de fortalecerse a medida que el contrato de futuros llega a su vencimiento es conocida como convergencia.

De hecho, en el lugar y tiempo de la entrega física, el precio de contado y de futuros es el mismo.

Esta convergencia se manifiesta por el hecho de que si los precios de los futuros están por arriba de los de contado, o viceversa, los operadores comprarían o aceptarían la entrega en un mercado con precios bajos, o bien, venderían sus posiciones o harían entrega del producto físico en un mercado con precios altos, minimizando cualquier diferencia en el precio.

La base puede ser calculada para cualquier vencimiento del mercado de futuros simplemente restando al precio del futuro el precio local.

 

Por ejemplo si el precio local es $1.80 dls/bu y el precio del vencimiento del contrato de julio en el mercado de futuros es de $2.26 dls/bu, la base será 46 centavosde dólar por bushel por debajo de julio.

 

El patrón de la base para los vencimientos diferidos es similar al de los contratos más cercanos, esto es la base tiende a fortalecerse – por la cantidad de la reducción en los costos de transporte y almacenamiento – a medida que se acerca el mes de vencimiento.

 

La base se modifica conforme los factores que afectan el precio de futuros y el precio de físicos van cambiando.

Existen dos supuestos muy comunes que describen si la base se fortalece o se debilita.

Si la base es más positiva o menos negativa, entonces se fortalece; y si la base es menos positiva o más negativa, entonces se debilita.

En resumen, la base se fortalece cuando el precio de contado se eleva más o cae menos que el precio de futuro.

 La base se debilita cuando el precio de contado baja más o se incrementa menos que el precio de futuro.

                                              

Que son los Contratos de Futuros

 

Un futuro es un contrato estandarizado para comprar/vender un activo específico en una fecha futura fija y a un precio acordado de antemano.

Existen dos partes en un contrato de futuros: el comprador y el vendedor. El comprador del futuro tiene la obligación de comprar en una fecha determinada, mientras que el vendedor tiene la obligación de vender en esa fecha.

Los contratos de futuros se negocian en mercados organizados y, como hemos comentado anteriormente, son instrumentos estandarizados; por ejemplo, un contrato de futuros sobre acero puede ser de 5 toneladas del metal, o cada contrato ser de 1 millón de pesetas.  Por este motivo, los futuros son sólo negociados en múltiplos de los contratos; esto es, si se desean comprar 50 toneladas de acero deberían comprarse 10 futuros sobre acero. El propósito de esta estandarización es dar liquidez, al ampliar el número de potenciales compradores y vendedores.

Para que tengas una ide más amplia, mira aqui la lista de los futuros que se negocian en la actualidad:     Barchart.com

Se denomina tick a la fluctuación mínima permitida en el precio de un contrato de futuros. Como cada contrato de futuros tiene un tamaño fijo, la fluctuación mínima en su precio tendrá un valor monetario, que vendrá dado por el tick multiplicado por el tamaño del contrato; es lo que se conoce como valor del tick.

Uso y ejemplo:
Todo tipo de personas utilizan futuros; algunos, como en el caso del agricultor, los utilizan para reducir riesgos; otros, buscan una alta rentabilidad asumiendo para ello grandes riesgos. En el mercado de futuros el riesgo es transferido de los más cautos a los más atrevidos.

Reducción del riesgo. Intentan proteger su inversión frente a movimientos adversos del mercado tomando una posición a plazo opuesta a la existente al contado, es lo que se conoce como cobertura.

Arbitraje. Buscan obtener beneficios mediante la compra/venta en dos mercados diferentes (contado/futuro), aprovechando las imperfecciones de los mismos.

Especulativa.Pretenden maximizar sus beneficios en el menor tiempo posible, asumiendo para ello un riesgo muy elevado en sus inversiones.

Ejemplo (el especulador)

1 de mayo

Imaginemos un inversor que piensa que la situación en el Oriente Medio es tan peligrosa que la guerra es inminente. Si la guerra tiene lugar, puede esperar que el suministro de crudo empeore, y por tanto que el precio de la gasolina suba.

De acuerdo con su previsión, compra un contrato de futuro sobre crudo julio a 20,50 barril. Actualmente el precio del crudo es de 19,00 barril, el tamaño del contrato es de 1.000 barriles y el tick es 1 céntimo; el valor del tick es, por tanto: 1060 0,01 1.000.

21 de mayo

Tal y como el inversor suponía, la situación en el Oriente Medio ha empeorado y los países están en guerra. El precio del barril de petróleo sube hasta los 350.

El inversor en ese momento vende el contrato de futuro sobre crudo con vencimiento julio a 300 Para calcular el beneficio que el inversor ha obtenido en la operación, debemos calcular el número de ticks que ha movido el contrato, luego multiplicarlo por el valor del tick y por el número de contratos.

El contrato se ha movido desde 20,50 30 esto es 9,5 950 ticks, pues el tick es 1 céntimo, y como el valor del tick son 10 el número de contratos es uno, el beneficio obtenido por tanto ha sido de 9.50060 950× 10 1.

La razón por la que el inversor ha obtenido beneficios se debe a la subida del mercado de futuros, en respuesta a la subida del precio del crudo (generalmente los precios de los futuros se mueven en la misma dirección que el mercado de los activos físicos).

Una transacción como la anterior en la que un futuro es comprado para abrir una posición es conocida como posición larga en futuros. La práctica diaria de la negociación en el mercado utiliza habitualmente las expresiones “estar comprado de futuros”, “estar largo” o “tener una posición larga en futuros”.

El gráfico de beneficios, en función del precio del activo, en una posición larga en futuros corresponde con el de la figura 1:

Figura 1. Gráfico de beneficios (posición larga)

El caso contrario, la venta de futuros, es conocida como posición corta en futuros (el gráfico de beneficios se corresponde con el de la figura 2, véase página .Una posición corta en futuros será tomada por un inversor que espere que el precio del activo caiga. En este caso, la práctica diaria de la negociación en el mercado utiliza las expresiones “estar vendido de futuros”, “estar corto” o “tener una posición corta en futuros”.

Al sol que más calienta

Siempre hay que bailar al son que marcan los mercados. Si algo

nos dice la experiencia en bolsa es que no debemos ir contracorriente

y, ahora mismo, la corriente desemboca en un mar

profundo: los mínimos anuales. La desconfianza ha llegado para

instalarse, los tipos de interés comienzan a subir y nadie se atreve

a anticipar que hayamos visto lo peor. De modo que los inversores

tienen tres opciones.

La primera, sentarse y esperar. Siempre que uno sea un inversor

a medio-largo plazo. Pasar el asueto veraniego “a la sombra” de

valores líquidos, con alta rentabilidad por dividendo y olvidarse de

las pantallas –pese a que podamos ver nuevas caídas-. La segunda,

arrimarse “al sol que más calienta” e intentar jugar a corto plazo

-al alza o a la baja- con valores que puedan sacar partido de coyunturas

como el repunte de las materias primas. Apostar, por ejemplo,

a que continúe el castigo en un sector como el de las aerolíneas

o el buen tono en el de las auxiliares petrolíferas.

La tercera, saber que “ningún sitio” también es un lugar para

estar. Teniendo en cuenta que el mercado se ha vuelto más irracional

que nunca mantenerse al margen de la bolsa es otra opción.

Para quien no se resista, el consejo siempre es el mismo: estar muy

hábil con las operaciones y ajustar muy bien los stop.

 

¿Qué tipo de rendimientos se puede obtener al invertir en Bolsa?

Una de las preguntas que más frecuentemente me hacen es de qué clase de rendimientos estamos hablando cuando de inversiones bursátiles se trata.
 
Éste es sin duda un punto importante para todo inversor, ya que en toda inversión existe un elemento de riesgo.
 
Medir el riesgo de una operación y sopesarlo cuidadosamente con las posibles utilidades constituye el corazón mismo de toda estrategia de inversión.
 
Y como todo inversor sabe, a medida que aumentan las utilidades posibles, lo hacen también los riesgos.
 
Siempre será bueno disponer, en este análisis de Riesgo vs. Beneficio, de algún parámetro que permita decidir que tan importantes pueden ser éstos últimos y si vale la pena asumir los riesgos que es preciso asumir para conseguirlos.
 
Quisiera pues empezar estableciendo un parámetro como punto de partida en el ámbito de las inversiones: los Bonos del Tesoro de los EEUU.
 
Si bien es cierto que la teoría básica de las inversiones nos dicta que no existe inversión 100% segura, hay algo que está lo más cerca que puede estarse de la seguridad absoluta: comprar Bonos del Tesoro respaldados por el Gobierno de la nación más poderosa de la Tierra.

Pero… ¿qué rendimiento nos dan los Bonos del Tesoro de EEUU?
 
Aunque como todo título de inversión está sujeto a los vaivenes del mercado, históricamente los Bonos del Tesoro han reportado una utilidad promedio del 6% anual. Es importante destacar que estamos hablando aquí de Bonos a 10 años.
 
¿Para que nos sirve este parámetro?
 
Simplemente nos indica que existe una forma casi 100% segura de obtener un 6% anual de utilidad si estamos dispuestos a inmovilizar nuestro capital por un período de 10 años.
Tanto el capital como las utilidades están expresadas en dólares americanos.
 
Por lo tanto, cualquier inversión que involucre un elemento de riesgo más grande –es decir, superior al riesgo cero teórico- debería ser capaz de aportarnos un 10% anual o más.
 
Básicamente los rendimientos son mayores cuánto mayores son los riesgos debido a que el inversor debe ser compensado equitativamente por asumir estos riesgos.
 
Cualquiera de nosotros puede obtener de un 4% a un 6% de rendimiento anual sobre nuestro dinero de forma totalmente pasiva y prácticamente segura poniéndolo a plazo fijo en un buen Banco.

¿Por qué habríamos de arriesgar nuestro dinero por menos de un 10 o aún un 20% anual?
 
Sabemos que existen diferentes tipos de inversiones que pueden aportarnos este tipo de rendimientos.
 
Un buen ejemplo son las inversiones inmobiliarias.
La participación en un fideicomiso inmobiliario puede reportarnos utilidades en torno al 50% anual.
 
Y como todos sabemos, el mercado inmobiliario tiene fama de ser bastante seguro, aunque la liquidez no es su fuerte.
 
 
¿Qué rendimiento promedio debería esperar un inversor bursátil?
 
Sabemos que los mercados financieros no son tan estables y seguros como el mercado inmobiliario; los riesgos a asumir son pues mucho mayores.
 
¿Por qué alguien querría operar en Mercados de Alto Riesgo como se denomina comúnmente a los mercados financieros?

Hay una sola gran respuesta a esto; y un par de respuestas menores.
 
La gran respuesta es: Para conseguir Grandes Rendimientos.

Las dos respuestas menores son: Liquidez y Fiabilidad.
 
Dejemos de lado por ahora las respuestas menores; todo inversor sabrá darle el justo valor a operar en un mercado 100% fiable y regulado, y contar al mismo tiempo con la mayor liquidez posible: el poder de convertir su inversión en efectivo contante y sonante en un plazo no mayor de… ¡2 minutos!
 
Concentrémonos en la respuesta mayor: Grandes Rendimientos.
 
¿A qué llamamos aquí “grandes rendimientos”?
 
Veamoslo así: ¿Llamarías tú “alto rendimiento” a la posibilidad cierta de obtener en un mes lo que los Bonos del Tesoro de los EEUU pueden darte en un año –sin necesidad además de inmovilizar tu capital un año completo?
 
¡Claro que sí!
 
Pero… ¿Se puede hacer esto?
 
En realidad Sí. Al menos, en la Bolsa de Valores.
 
Si tomamos como ejemplo el mercado accionario en los EEUU, te diré que hay más de 7000 acciones cotizándose sólo entre los mercados NASDAQ y NYSE.
Centenares de estas acciones registran movimientos del 10% y aún más en el período de un mes.
 
No debería ser demasiado difícil obtener un 10% mensual invirtiendo en estas acciones.
 

El problema es, claro ésta, que no siempre podremos ganar en nuestras operaciones.

Cada vez que entramos al mercado, por excelente que sea nuestro método de inversión, asumimos un riesgo: esta operación puede salir mal.
 
Y de hecho, muchas de nuestras operaciones saldrán mal.
 
No obstante, si tenemos un buen método de inversión nuestros reultados globales serán positivos.
 

Pero voy a ser totalmente sincero contigo: como deberemos diversificar nuestro capital de inversión para reducir los riesgos a un nivel aceptable, y perderemos sin duda algunas de nuestras operaciones, el difícil que el promedio mensual de nuestras transacciones con acciones se acerque al 10% mensual.
 
¿Resulta pues una utopía alcanzar rendimientos en torno al 10% mensual en el Mercado de Valores?
 
En realidad NO.
 
Solo hace falta usar el titulo de inversión adecuado. Y las acciones no lo son. PUNTO.
 
Si en vez de invertir en acciones lo hacemos por medio de opciones sobre acciones obtendremos una ventaja importante: la capacidad de lograr rendimientos cercanos a los que obtendríamos con acciones, pero poniendo en juego alrededor del 10% del capital que necesitaríamos para adquirir estas acciones.
 
¿No te queda claro?
 
No te preocupes. La teoría necesaria para entender el comportamiento de las opciones es algo complicada, pero puedo resumirte los resultados así:
 
Operando con opciones puedes obtener retornos del 30% al 100% en cada operación ganadora.
 
Evidentemente también tendremos operaciones perdedoras con opciones, y aunque la volatilidad de estos títulos se traduce en pérdidas importantes en las posiciones perdedoras, los grandes rendimientos de las ganadoras –no es raro que lleguen al 100%- son suficientes para compensarlas holgadamente y brindarnos utilidades promedio mensuales de un 10% o más.
 
En realidad, no es raro que un inversor en opciones tenga meses con rendimientos del 20% sobre su capital de inversión.
 
¿Parece increíble?
 
¡Claro que lo es!
 
Y es por esa exclusiva razón por la que miles de inversores profesionales de todo el mundo están dispuestos a arriesgar sumas muchas veces millonarias en los mercados de valores más desarrollados del mundo.
 
Es por eso que todos los bancos invierten grandes capitales en el mercado bursátil.
 
Y es por eso que existen personas más que dispuestas a pagar U$S 10.000, U$S 20.000, y aún más por un Seminario de Capacitación que les permita prepararse para operar profesionalmente en los mercados bursátiles.

¿Te das cuenta de las posibilidades de este negocio?
 
Te confieso que cuando yo mismo me tropecé con él hace ya algunos años, no pude dormir por un par de días…
 
Me costó más de un año reunir el dinero para hacer el primero de los muchos cursos que he realizado desde entonces para capacitarme como trader profesional.
 
Y te soy sincero: NO ME ARREPIENTO de ello.
 
Si tienes espíritu de inversor, si crees que podrás soportar la idea de asumir riesgos, y quieres estar del lado de aquellos que se han preparado para hacer que su dinero trabaje duramente para ellos, es el momento de tomar una decisión: 

 
Te aseguro que lo que invertirás en tu capacitación no es nada comparado con lo que puedes obtener y, además, lo perderías en un abrir y cerrar de ojos si te lanzaras al mercado irresponsablemente como lo hace la mayoría.
 
En el mundo de los negocios son las decisiones que tomamos las que marcan la diferencia.
 
Como siempre, es tu decisión.

El petróleo llegará a $150 por barril

El petróleo está en la marcha de nuevo, y esta vez puede pasar fácilmente los $150 dólares por barril en verano. En la bomba de gasolina o estación de gasolina los precios se elevaron a un nuevo récord de 4.05 dólares por galón de la corriente. Yo tengo un carro Audi A4 que necesita “técnicamente” gasolina Súper o Extra. Yo me llevé un gran susto pues tuve que gastar más de $70 dólares para llenarlo, a un promedio de $4.25 por galón.


Nuestra nueva recomendación lleva un 15.2% este año y continua siendo un buen refugio especialmente es las crisis de Wall Street.

Recuerde nuestras recomendaciones siempre son una buena oportunidad de inversión especialmente cuando el mercado está a la baja. Aproveche la oportunidad de invertir en acciones de Oro. El oro es uno de nuestros mejores aliados. Especialmente cuando se trata de controlar y pelear contra la inflación.
La noticia más de fondo es  que el Departamento de Energía anunció que los inventarios de petróleo cayeron más de lo esperado la semana pasada. (Pero aquellos que leen la letra pequeña se dieron cuenta que los suministros de gasolina y gas natural para la calefacción aumentaron, y la demanda cayó).

El precio del petróleo se ha incrementado en un 45% este año. ¿Alguien realmente cree que la demanda de petróleo es mucho más alta que la que teníamos en enero?

Por supuesto no lo es. La demanda de petróleo en los EE.UU. ha disminuido un 2% este año. De acuerdo con la Administración de Información sobre Energía, los altos precios  del petróleo y una débil economía puede bajar el consumo de petróleo en unos 90.000 barriles por día este año.

La situación es similar en muchas otras partes del mundo. El Organismo Internacional de Energía (AIE), con sede en París recientemente redujo su pronóstico para la demanda mundial de petróleo en unos 460.000 barriles por día. El IEA también considera que la oferta de petróleo fuera de la OPEP cada vez es más y puede llegar a unos 815.000 barriles por día, el mayor crecimiento desde 2004.

El problema no es de falta de petróleo pero de los especuladores. Arabia Saudita dijo esta semana que no hay ninguna razón fundamental para el actual repunte en los precios – y anunció que está aumentando su producción de petróleo en un millón de barriles al día.

¿Significa esto que el petróleo está a punto de venir derecho hacia abajo? No necesariamente.

Piense de nuevo sobre la burbuja de la Internet. Incluso después de que los precios alcanzaron niveles ridículos, los precios de las acciones continuaban subiendo. El precio de petróleo y por consiguiente el de la gasolina seguirán subiendo gracias a los especuladores. Por mi parte estoy pensando en vender mi carro y comprar un Hibrido o uno más pequeño. No es lógico invertir parte de mis ingreso es ese liquido. Prefiero comprar un galón de vino que me puede salir al mismo precio.

Pero tenga paciencia. Los precios elevados siempre terminaran estabilizándose cuando los consumidores empiecen a ahorrar, y los viajes al supermercado que quedaba a dos cuadras sean a pie. Los consumidores empiezan a conservar,  y el petróleo que era difícil de extraer se vuelve más económico.
Por ahora, estamos analizando poner en nuestra lista un par de compañías en sectores que verán sus resultados gracias al alza del petróleo.. La gasolina tendrá que rebajar, de lo contrario muchos de mis amigos no me verán de nuevo, y nuevos amigos en el mismo barrio empezaran a florecer.

Definición y concepto del mercado de futuros

Un futuro es un contrato estandarizado para comprar/vender un activo específico en una fecha futura fija y a un precio acordado de antemano.

Existen dos partes en un contrato de futuros: el comprador y el vendedor. El comprador del futuro tiene la obligación de comprar en una fecha determinada, mientras que el vendedor tiene la obligación de vender en esa fecha.

 

Los contratos de futuros se negocian en mercados organizados y, como hemos comentado anteriormente, son instrumentos estandarizados; por ejemplo, un contrato de futuros sobre acero puede ser de 5 toneladas del metal, o cada contrato ser de 1 millón de pesetas. Por este motivo, los futuros son sólo negociados en múltiplos de los contratos; esto es, si se desean comprar 50 toneladas de acero deberían comprarse 10 futuros sobre acero. El propósito de esta estandarización es dar liquidez, al ampliar el número de potenciales compradores y vendedores.

Se denomina tick a la fluctuación mínima permitida en el precio de un contrato de futuros. Como cada contrato de futuros tiene un tamaño fijo, la fluctuación mínima en su precio tendrá un valor monetario, que vendrá dado por el tick multiplicado por el tamaño del contrato; es lo que se conoce como valor del tick.

Derecho al dividendo

El beneficio que una empresa obtenga en un ejercicio deberá destinarse; en primer lugar, a compensar las pérdidas de años anteriores si las hubiere; después, deben pagarse los impuestos correspondientes; la parte restante podrá destinarse a reservas y dividendo.

 

Las reservas son la parte del beneficio que se mantiene en la sociedad con objeto de aumentar la potencia económica de la misma y permitir financiar con recursos propios las inversiones productivas que se tengan previstas.

 

El dividendo es la parte del beneficio que la compañía reparte entre sus propietarios, es decir, sus accionistas.

Como puede deducirse, el importe del dividendo depende de los resultados de la compañía en cada ejercicio y de su política de distribución de beneficios, por eso a las acciones se las considera un producto de renta variable.

Lo más habitual es que las empresas paguen dos dividendos al año a sus accionistas (dividendo a cuenta y complementario).

Las empresas que cotizan en la Bolsa española ofrecieron a sus accionistas una rentabilidad media por dividendo del 2,3% en 1997; una cifra que puede considerarse muy atractiva en comparación con el resto de mercados desarrollados.

A pesar del carácter variable del dividendo, en muchas de las empresas que cotizan en Bolsa el importe de los dividendos es bastante previsible. Así ocurre con las compañías eléctricas y con las autopistas, cuyos beneficios dependen, en gran medida, de la subida anual de sus tarifas.

 

 

Derecho a la transmisión

Todo accionista tiene derecho a recibir la parte proporcional que le corresponda resultante de la liquidación de la sociedad; ello no significa que tenga derecho a solicitar a la sociedad que le devuelva el valor de su inversión en cualquier momento. Sin embargo, todo accionista tiene el derecho de transmitir sus acciones, siempre y cuando encuentre comprador. En el caso de acciones que cotizan en Bolsa la transmisión está prácticamente asegurada, dado que una de las principales funciones de la Bolsa es precisamente dar liquidez a los valores cotizados. La Bolsa, por tanto, facilita el ejercicio de este derecho a los accionistas de las empresas que cotizan.

 

 

La diferencia positiva entre el precio de venta y el precio al que se compraron las acciones se denomina plusvalía o rentabilidad extraordinaria. Por lo tanto, un accionista puede rentabilizar su inversión por dos vías: el dividendo y la plusvalía.

Derecho preferente de suscripción

 

Cuando una sociedad anónima efectúa una ampliación de capital con emisión de nuevas acciones, los accionistas actuales tienen derecho preferente para suscribir (comprometerse a la compra) de las nuevas acciones. Este derecho también puede venderse; si la empresa de la que hablamos cotiza en Bolsa, los derechos se pueden vender en ella

 

Derecho a voto

 

Todos los accionistas tienen el derecho al voto en la Junta General de la empresa. La Junta General es la reunión que tienen todos los accionistas, ordinariamente una vez al año, para tomar decisiones relativas a la empresa, y entre ellas aprobar los ejercicios concluidos, nombramientos, etc.

 

Todos los accionistas tienen derecho al voto, con una simple restricción: sólo pueden votar directamente aquéllos que reúnan el número mínimo de acciones que se determine; aquellos accionistas que posean un número inferior de acciones pueden unirse para cubrir dicho mínimo y votar conjuntamente.

 

 

 

 

 

 

¿La Bolsa no es un simple juego de azar y adrenalina?

 

 

Quizá te sorprenda escuchar hablar de la Bolsa de Valores en términos de “Negocio” y no, como es habitual, como si de un inmenso casino se tratara.

A fin de cuentas….

 ¿La Bolsa no es un simple juego de azar y adrenalina? 

Bueno, voy a serte sincero: el azar y la adrenalina no tiene casi nunca mucho que ver con la situación en sí, sino fundamentalmente con la persona.

¿Qué quiero decir?

Es simple: si eres el tipo de persona que gusta de la adrenalina, si te gusta pensar que eres mucho más valiente de lo que deberías, si amas la sensación que te adviene un instante antes de tirar los dados, lamento decirte que probablemente todas las situaciones de tu vida sean una montaña rusa…

 
Cualquier actividad, sea o no del ámbito de los negocios, se puede enfrentar con  la debida  preparación, con responsabilidad y equilibrio o, por el contrario, como un juego de adrenalina.

 Claro, tu me dirás: “Pero ¿y el casino? ¿Se puede enfrentar con resposabilidad y equilibrio?

¡Desde luego!

¿¿Cómo??

Pues… ¡¡¡No yendo a él!!!

 Creo que me estás entendiendo.

Y no es que los Casinos no sean también un negocio inmenso. Lo son.

El problema es que el negocio es… ¡para el dueño del Casino! 

 

La inversión en Bolsa de Valores es totalmente diferente.

Se parece más al ajedrez o, mejor aún, a un juego de estrategia como en TEC o el Monopoly.

Por si estás pensando que en estos juegos de mesa también hay dados,voy a contarte un secreto…

¡en la vida también hay dados!

 Verdaderamente no se puede estar 100% seguro de nada en la vida; siempre existe un elemento de azar.

Pero toda persona sensata buscará siempre guiar sus pasos por el camino que más probablemente vaya a conducirlo a puerto anhelado.

 
Y  he subrayado “más probablemente” porque la Bolsa  de Valores, al  igual que la vida, no es un juego de azar; es un Juego de Probabilidades.

No se si la diferencia se te hace evidente, pero te aseguro que es enorme.

Azar es musitar un plegaria, cerrar los ojos y lanzar los dados, esperando que la caprichosa Diosa de la Fortuna de digne estar de nuestro lado.

Y cuando digo “lanzar los dados” quiero que entiendas que hay muchas formas de hacer ésto.

En realidad, cada vez que nos lanzamos sin pensar a una actividad para la cual no estamos debidamente preparados, estamos actuando más como el jugador de musita su cábala que como el empresario que mide los riesgos.

Los dos pueden parecer igualmente valientes a primera vista, pero sólo uno sabe lo que está haciendo.

 

Así pues, la Bolsa de Valores no es un Casino aunque muchos de diviertan jugando a los dados con ella (¿o debí decir mejor a la Ruleta Rusa?).

 ¿Por qué no?

 Porque la propia naturaleza de los títulos de inversión y su comportamiento en los mercados financieros nos permite aplicar distintos tipos de análisis que posibilitan limitar el riesgo en gran medida.

Recordemos: en el mundo de los negocios siempre existe el riesgo.

No existe ni existirá jamás un negocio de “Cero Riesgo”.

La capacidad de medir adecuadamente los riesgos, aquilatarlos con los probables beneficios y decidir si un negocio vale la pena o no, es, precisamente, lo que diferencia a los hombres de negocios exitosos de los que no lo son.

La Bolsa de Valores debe ser siempre vista como un negocio, y tratada como tal.

Jamás un sujeto responsable se “jugaría” los ahorros de toda su vida “por un pálpito”.

 

No te confundas: El mundo de las inversiones tiene poco que ver con los pálpitos, y casi todo que ver con el análisis concienzudo de los pros y contras de cada oportunidad.

Supongamos que Juan es una persona que posee un importante capital para invertir.

A diario  le llegan decenas de proyectos de inversión, ya sea en propiedad inmobiliaria,  en  importación/exportación, en  desarrollos comerciales, etc.

Evidentemente sería muy irresponsable de parte de Juan invertir su dinero sin más en cualquier proyecto que le sonara bien.

Si Juan es un inversor profesional, y no un novato destinado a perder su fortuna en un abrir y cerrar de ojos, sin duda se interioriza en los pormenores de cada proyecto, consulta con especialistas en cada campo si es necesario, y aplica sus propias estrategias de ponderación de riesgos para decidir en qué proyecto de los muchos que llegan a su escritorio vale la pena arriesgar su dinero.

Y digo arriesgar porque siempre existe un elemento de riesgo en todo negocio, pero cuanto más haya refinado Juan sus herramientas de control de riesgo, tanto más segura será la inversión y la ganancia.

Evidentemente Juan perderá de dinero a veces con proyectos que no se desarrollaron de acuerdo a lo esperado, pero en promedio tendrá más aciertos que pérdidas.

Esta última es, sin duda, la fórmula ganadora.

Es entonces cuando la gente, viendo como crece su fortuna, empezará a decir que lo que pasa es que Juan tiene “olfato” para los negocios; que con eso se nace, etc., etc.,etc.

Pero la verdad es tan cristalina ahora, en plena Era de la Información, como lo era a la luz de las velas de principios del siglo XX cuando Edison dijo:

“El éxito está compuesto por un 1% de inspiración
y un 99% de transpiración” 

 Los jugadores suelen invertir los términos de esta ecuación, y por eso serán siempre jugadores, aunque sean dueños de un Banco en Suiza.

Por lo tanto, si quieres convertirte en un inversor profesional en la Bolsa de Valores, debes aprender de Juan, y comportarte como un hombre de negocios y no como un apostador.

Permiteme hacerte unas cuantas preguntas:

Un hombre que compra 1000 acciones de una empresa determinada porque ha oido que a su primo le fue bien con ellas…

¿Es un Hombre de Negocios o un apostador?

 Una persona que compra acciones en la Bolsa sin haberse detenido nunca a estudiar las gráficas que le muestran su comportamiento en el mercado…

¿Será un Hombre de Negocios o un apostador?

Alguien que decide lanzarse al mercado y probar suerte sólo porque está de moda y parece que a todo el mundo le va bien con ésto…

¿Qué cosa es?

 Si a tí te gusta el mundo de los negocios y las inversiones, te felicito.

Pero te ruego que hagas a un lado desde este mismo momento la idea de que puedes hacer dinero fácil en este mundo.

Y si de la Bolsa de  Valores se trata, te garantizo que lo que sí se puede lograr con suma facilidad es perder todo tu dinero.

Para ello sólo basta actuar irresponsablemente, como lo hace, aunque te parezca difícil de creer, el 90% de los “inversores”.

 No te lo recomiendo.

 La Bolsa no es un Casino. Operar en Bolsa ni siquiera es divertido o contituye una atracción social.

Sólo existe una única razón para operar en Bolsa: Ganar Dinero.

No la pierdas de vista.

Y para ganar dinero hay que actuar responsablemente. Hay que convertirse en un auténtico profesional.

Si te acercas a la Bolsa de Valores como un profesional, descubrirás que es un excelente negocio.

Un negocio con características verdaderamente únicas.

 

Déjame compartir contigo las cosas que más me gustan de operar en la Bolsa de Valores:

 

  • No tienes horarios. Puedes operar el día y a la hora que quieras.
    En realidad, con mi método de inversión sólo tendrás que hacer el “trabajo duro” (unas 2 o 3 horas) una o dos veces al mes.
  • No estás sujeto a un determinado lugar geográfico. Si debes mudarte o simplemente deseas viajar por el mundo, puedes seguir ganando dinero sin problemas.
  • No estás atrapado por la realidad económica de un país o región. Tus ingresos no dependen de los avatares de la economía local.
  • No tienes jefe, ni oficina, ni empleados, ni proveedores.
  • No debes vender nada, ni mantener inventarios, ni recibir inspecciones.
  • No tienes que lidiar con clientes insatisfechos, ni con garantías, reposiciones, etc.
  • Puedes ganar dinero no sólo cuando el mercado está subiendo, sino también puedes ganar dinero (incluso más rápido) cuando el mercado está cayendo. (Ésto, la verdad, lo saben muy pocos inversores).
  • Y lo mejor de todo: Puedes “simular” tus transacciones en tiempo real, en el mercado real, con títulos y cotizaciones reales, pero con dinero ficticio, durante todo el tiempo que necesites para sentirte seguro de que tu método de inversión funciona.

No se si estás entendiendo a cabalidad el poder, sobre todo, de este último punto:

 

¿Qué negocio sobre la faz de la Tierra te permite simular
sin poner en riesgo ni un centavo de tu propio capital?

¿Puedes acaso “simular” un kiosco, o un ciber-café, o una tienda de comestibles o una inversión inmobiliaria; y si algo no sale como lo esperabas simplemente das marcha atrás, dices: “No Juego Más”, y te guardas tu dinero para una mejor oportunidad?

 

¡Claro que NO!

 

Pero, aunque no lo creas, en la Bolsa puedes hacer justamente ésto.

Es, de hecho, el único negocio en el  mundo que  te permite “simular”,  y  convertirte en un inversor experimentado sin arriesgar ni un centavo.
Este único beneficio, a mi parecer, es Oro en Polvo.

 

¿Entiendes ahora porqué te dije antes que la Bolsa de Valores es un negocio con caranterísticas inigualables?

Que son los American Depositary Receipt – ADR- ?

                                                                                                                         

Las acciones de las principales empresas “no estadounidenses” se negocian en las bolsas de USA a través de los ADR’s.

ADR (American Depositary Receipt) es un título que representa la propiedad de una acción de una sociedad extranjera y es el medio para poder negociar con ellas en las bolsas de USA. Son certificados emitidos en dolares por bancos estadounidenses que cuentan con el respaldo de las acciones depositadas en una entidad bancaria (depositario) en el país de origen de la sociedad.

Representan la propiedad de la acción y tienen todos los derechos y obligaciones, incluido el dividendo y el derecho de voto, pudiendo ser canjeados por las acciones originales en cualquier momento a solicitud del titular, es decir, del comprador del ADR. De hecho, los precios de los ADR’s no distan del de las acciones en sus mercados de origen y, en muchas ocasiones sus cotizaciones son una referencia muy utilizada cuando los mercados cierran en distintos momentos como sucede en el caso de Telefonica, Santander o BBVA en el caso español, cuyo cierre en USA es una referencia muy seguida para prever la apertura del mercado en España.

En la terminología utilizada, un “American Depositary Receipt” (ADR) es un certificado físico el cuál se conforma de “American Depositary Share” (ADS) la cuál es la acción. Un ADR puede representar cualquier número de ADS’s. El término de “ADR” usualmente es usado para representar ambos, los certificados y las mismas acciones. Esto es, la ADS es la acción que realmente se negocia en Estados Unidos, en tanto que los ADR’s representan a una o un conjunto de ADS’s.

Los ADR’s están sujetos a las mismas obligaciones de control e información que cualquier otra acción que se negocie en las bolsas estadounidenses, estando regulados por la SEC, lo que da un rango de garantía, en ocasiones, mayor que si se adquiriesen en el mercado de origen.

Por tanto, son un medio para negociar en las bolsas estadounidenses en empresas extranjeras. Lógicamente, suelen ser de las principales empresas del país de origen que ven en el mercado americano un medio más de conseguir recursos y prestigio. Para el inversor, el ADR es totalmente equivalente a una acción y cuenta con la ventaja de ser negociado en las bolsas de USA, en donde, particularmente me atrae su volumen y sus comisiones.

Operar en USA con un broker adecuado tiene unas condiciones de negociación mucho más baratas. Las comisiones son muy inferiores y generalmente hay suficiente liquidez y productos derivados, como las opciones para este tipo de empresas, con las ventajas que ello representa a la hora de plantear estrategias de especulación o de cobertura.

¿Cómo es posible entonces ganar dinero en un mercado bajista?

A todos nos resulta habitual una manera de ganar dinero en la Bolsa de Valores.

El procedimiento es simple: comprar acciones a un precio determinado y venderlas tiempo después a un precio más alto.

La diferencia entre el precio pagado al entrar en esta posición y el precio obtenido luego al verder las acciones constituye, evidentemente, nuestra ganancia o utilidad.
 
Es claro que tal estrategia, por todos conocida, sólo es aplicable en un mercado, acción o título de inversión cualquiera que tiene una clara tendencia alcista.
 
Sin embargo, de nada sirve este acercamiento durante una tendencia bajista.
 

Ahora bien: ¿Cómo es posible entonces ganar dinero en un mercado bajista?
 
Aquí entra en juego un tipo de información que no es tan conocida por el público en general.
 
Y aunque la aplicación práctica de esta segunda estrategia varía de acuerdo al título que queramos operar y a las regulaciones del mercado en que éste cotiza, la estrategia en sí misma es tan simple como la primera: vender una acción a un precio determinado y recomprarla luego a un precio más bajo. La diferencia obtenida será aquí nuestra ganancia o utilidad.
 
En el mercado de valores resulta posible vender un título –por ejemplo una acción- que no poseemos gracias a que el broker “nos presta” las acciones.
 
Una vez producida la baja esperada debemos comprar las acciones en el mercado –a un precio más bajo que el que obtuvimos al venderlas- y devolver estas acciones al broker.
 
La diferencia obtenida, como dije antes, constituye nuestra ganancia.
 
Aunque con leves diferencias de implementación, estas dos estrategias básicas son aplicables a todos los títulos de inversión cotizados en un mercado financiero, y se las conoce en la jerga como LONG o Posición Larga y SHORT o Posición Corta respectivamente.
 
Así pues, cuando un trader profesional, con base en su método de operación y herramientas de análisis, descubre que un título de inversión se dispone a incrementar su valor en el mercado impulsado por una tendencia alcista, se apresta a realizar un LONG o Largo.

Para hacerlo, deberá adquirir el título en cuestión a precio de mercado y retenerlo hasta que alcance el precio objetivo previsto de antemano. Al momento de hacerlo venderá el título cerrando su Posición Larga y realizando su ganancia.
 

Si por el contrario el trader profesional descubre que un título de inversión está pronto a perder valor en el mercado impulsado por una tendencia bajista, se apresta a realizar un SHORT o Corto.
Para hacerlo, deberá vender el título en cuestión a precio de mercado – recordemos que el broker le prestará el título para este fin- y retenerlo hasta que alcance el precio objetivo previsto de antemano. Al momento de hacerlo comprará el título y se lo devolverá al broker cerrando así su Posición Corta y realizando su ganancia.
 

En la práctica realizar un Long o un Short es sumamente sencillo y automático: basta con pasar la orden correspondiente para abrir la posición mediante la plataforma online de nuestro broker y en cuestión de segundos estaremos dentro del mercado.

Salir del mercado es igualmente rápido y sencillo.
 
Así pues, nuestra única preocupación como traders profesionales es trabajar con un buen método y tener acceso a las herramientas de análisis que nos premitirán tomar buenas decisiones de inversión.
 
Siempre habrá buenas oportunidades de inversión para los traders profesionales, y siempre se podrá ganar dinero especulando al alza o a la baja.
 
La liquidez, la transparencia, la seguridad y el acceso igualitario a la información están de hecho garantizados en los mercados financieros más desarrollados del mundo.
 
Todo lo que se necesita para obtener importantes rendimientos en el mercado operando unas pocas horas al mes desde nuestra propia casa es capacitarnos para entrar al mercado como verdadero traders profesionales.
 
Sólo así formaremos parte del 10% de los operadores que ganan consistentemente el dinero perdido por el otro 90%, constituido por quienes no han comprendido que en este juego pocas veces ganan los apostadores.
Los que realmente ganan dinero en este juego financiero son los hombres de negocios, es decir, las personas serias que han invertido tiempo y dinero para capacitarse con el propósito de aprender a  operar profesionalmente.
 
Si estás pensando entrar en el mundo de las inversiones bursátiles, no cometas el error de hacerlo sin contar con la debida capacitación.

La preparación profesional es la primera y más importante inversión que debes hacer.

Después de todo, es la única inversión que puede garantizarte que formarás parte del equipo de los ganadores.

Qué es un Indice de Mercado?

Todos nosotros estamos tan acostumbrados a oir citar estos índices en los noticieros financieros que a menudo llegamos a confundirlos con el mercado en sí mismo.

A ésto contribuye ciertamente el tipo de expresiones que se usan habitualmente al hablar acerca de ellos:

“El Nasdaq a caído 5 puntos en la última sesión”

“El Nyse se ha recuperado 3 puntos”

“El Merval siguió hoy a los principales mercados del mundo en su caída”
En realidad, una cosa son los mercados, y otra cosa diferente los índices que los representan.
Veamos por qué:

Un mercado no es más, como enfatizamos en el Mini Curso, que un lugar (sea físico o no) donde se reunen compradores y vendedores para realizar transacciones sobre determinado producto.
Los mercados de valores son pues lugares donde cotizan y, por ende, se compran y se venden determinados productos finacieros conocidos como bonos, acciones, opciones, etc.
Cada mercado impone a las compañías que quieren hacer cotizar sus acciones en él deteminadas condiciones, pero no es raro que la acción de algunas compañías se cotize paralelamente en varios mercados (en EEUU por ejemplo, muchas empresas cotizan simulatáneamente en los dos mercados más destacados: el NASDAQ y el NYSE).
Así pues, el mercado no es un título de inversión en sí mismo (aunque existen diferentes tipos de “fondos” que emulan a un determinado mercado) sino más bien un ente abstracto, razón por la cual los mercados no suben ni bajan de un forma cuantificable.
No obstante, y con el fin de simplificar a los inversores la tarea de percibir rápidamente la realidad de un determinado sector económico o de todo un mercado en general, se crearon los llamados “índices de mercado”.
Pero ¿Qué cosa es un índice de mercado?
Pues, la verdad, no es otra cosa que un cálculo matemático que se realiza en base al comportamiento de las acciones que cotizan en determinado mercado o sector.

Éste cálculo matemático, que luego es representado en forma gráfica por medio de una curva muy similar a la que describe los precios de cualquier acción, puede ir desde un simple promedio de los precios de cierre de todas las acciones del mercado representado, hasta un promedio ponderado por diversos elementos y factores de corrección.

Exiten índices como por ejemplo el Dow Jones, el cual es mantenido por el directorio de una empresa (la empresa editora del Wall Street Journal) que es quien decide qué compañías entrarán o saldrán de su índice, el cual está compuesto por las 30 mayores empresas de EEUU (las llamadas Blue Chips). El cálculo de este índice, el más antiguo de los índices bursátiles del mercado americano, ha ido incorporando con el paso de los años diversos factores matemáticos de correción.
Por regla general, todos los índices de mercado de la actualidad están contruidos en base a un “promedio ponderado” de los cierres de cotización diaria de las acciones que cotizan en un mercado particular (o que constituyen un determinado sector económico), en cuyo cálculo las acciones de las compañías que tienen una mayor capitalización de mercado “pesan” más que las que tienen una capitalización menor.

Es por eso que un movimiento importante al alza o a la baja que se de simultáneamente en media docena de compañías de gran capitalización puede arrastrar todo un índice de mercado como el Nasdaq que representa a más de 4000 empresas.

 

OK, entendido, pero… ¿Para qué sirven los índices?
Los índices, similarmente a un electrocardiograma, le son útiles al inversor profesional para “tomarle el pulso” a un mercado o sector económico en general, antes de decidir si es el momento oportuno para empezar a buscar oportunidades de inversión en las empresas que cotizan en ese mercado o sector.

Sin embargo, no hay que olvidar nunca que un índice es sólo una representación gráfica convencional de un mercado, y el mercado en sí mismo no tiene vida propia sino como el conjunto de transacciones que diariamente se realizan en las miles de acciones que lo componen (es de aclarar aquí que los índices toman en cuenta sólo las acciones y no los derivados).

Así pues, lo real (y aquello a lo que el inversor debe prestar la mayor atención) es lo que una determinada acción está haciendo y no lo que hace el índice o el mercado en general.

De todas maneras, como en la practica el 80% de las acciones ha demostrado plegarse más pronto o más tarde al movimiento del correspondiente índice de mercado, estos índices contituyen una excelente herramienta a la hora de decidir el sentido de una operación, es decir, si invertiremos al alza o lo haremos a la baja.