Análisis macroeconómico (II)

El déficit público

El déficit público refleja simplemente la diferencia entre ingresos y gastos del estado. Si bien no es fácil encontrar la relación inmediata entre déficit público y cotizaciones bursátiles, sí debemos tomar nota de que:

– El déficit fiscal se financia con deuda. Un déficit creciente hará que la necesidad de emitir deuda sea mayor, necesitándose tipos de interés más altos para colocar la cantidad adicional de bonos. Esto provoca una importante sensibilidad de los tipos a largo plazo a los datos del déficit público.

– El gasto público es parte del combustible del crecimiento económico. Es previsible que un déficit público creciente haga necesarias medidas de contención fiscal en algún momento, y una de ellas será una disminución no sólo en gasto sino en inversión pública. Los analistas ajustarán sus previsiones de crecimiento si perciben un incremento desmedido del déficit público.

– Los superávits fiscales, por deducción, tienen un efecto salutífero en los mercados bursátiles, pues reducen los costes financieros y liberan recursos en la economía productiva. El tremendo impulso que el superávit fiscal norteamericano ha dado a los mercados de aquel país al final de la década de los noventa es buena prueba de ello, aunque también ha mostrado lo efímero de los superávits fiscales con una clase política que no es famosa por cultivar el ahorro público (debate entre incrementar los gastos sociales o reducir impuestos personales.)

Métodos estáticos de valoración

De vuelta de nuestro viaje por el análisis macroeconómico, que nos ha servido para estudiar las variables que hacen que un mercado resulte o no atractivo, comenzaremos en este capítulo a examinar las herramientas que nos permitirán ir más lejos y determinar qué acción dentro de un mercado atractivo ofrece verdadero valor.

Nunca hemos de confundir “valor” y “precio”. El precio de una acción es el punto de equilibrio entre demanda y oferta, donde los compradores pagan lo suficiente y los vendedores ofrecen lo suficientemente bajo como para que la transacción sea posible. Cuando valoramos una acción, tratamos de encontrar el punto en el que, dadas las perspectivas de beneficio y la estructura actual de la empresa, la rentabilidad adicional que obtendríamos si comprásemos la acción a ese precio sólo resultaría superior a la que nos ofrecería un instrumento sin riesgo (una letra del Tesoro, por ejemplo) debido a que es un instrumento con más riesgo, no por ningún valor económico superior. Así, sólo si el valor hallado está por encima del precio actual, la acción resultará atractiva y recomendaremos su compra.

Sería imperdonable no lanzar una advertencia en este punto. Un viejo aforismo de mercado dice: “los mercados pueden estar equivocados, pero pueden permanecer anclados en su error durante mucho más tiempo del que tú puedes permanecer solvente”. Eso quiere decir que para tener éxito en los mercados hay que dominar algo más que la supuesta valoración objetiva de una acción. Factores como la presión irracional de la demanda (las acciones de empresas ligadas a internet han sido un ejemplo en un momento dado) o el pánico colectivo (véanse las ridículas valoraciones alcanzadas por empresas españolas con intereses en Latinoamérica durante el fragor de la crisis rusa de 1998) pueden desligar completamente el precio del valor de una acción y acabar con las carreras de los operadores más analíticos. Incluso en momentos de calma, el alto grado de incertidumbre hace que unas mínimas variaciones en las hipótesis de trabajo arrojen valores objetivos radicalmente distintos.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s